Irán ha rechazado una propuesta de Emiratos, adoptada por la Organización Marítima Internacional (OMI), para crear un supuesto “corredor marítimo seguroˮ en Ormuz.
En la 113.ª reunión del Comité Jurídico de la OMI, celebrada el martes, Puria Kolivand, representante permanente adjunto de la Organización de Puertos y Asuntos Marítimos de Irán ante la OMI, rechazó categóricamente la propuesta de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) sobre un “corredor marítimo seguroˮ a través del estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica por la que transita una quinta parte del petróleo y gas licuado del mundo.
El representante persa rechazó firmemente las afirmaciones de los EAU y su propuesta sobre el estatus del estrecho, describiendo el documento como basado en una narrativa arbitraria, plagada de afirmaciones infundadas y conclusiones jurídicamente inválidas.
Kolivand también subrayó que la OMI adoptó una propuesta profundamente defectuosa e inválida desde el punto de vista procesal, e hizo hincapié en que cualquier corredor debe ser acordado con el pleno consentimiento y la coordinación de Irán, como Estado ribereño clave.
Teherán afirma que la guerra no provocada de la coalición estadounidense-israelí contra Irán, iniciada el 28 de febrero, es la causa fundamental del actual deterioro de la seguridad marítima en Asia Occidental y que tal acto de agresión viola la Carta de las Naciones Unidas. Subraya que cualquier evaluación jurídica que aísle las consecuencias marítimas de esta causa fundamental es “incompleta y jurídicamente erróneaˮ.
Desde el inicio de la guerra, Irán ha cerrado el estrecho de Ormuz únicamente a los buques hostiles —aquellos directa o indirectamente vinculados a los agresores—, pero al mismo tiempo ha mantenido que los buques no hostiles que no participen ni apoyen la agresión contra Irán pueden transitar por la ruta, con previa coordinación con las autoridades iraníes pertinentes y cumpliendo con las normas de seguridad.
Kolivand dijo que la situación actual en la región, particularmente en el estrecho de Ormuz, “es consecuencia directa de la guerra brutal e ilegalˮ contra el país, añadiendo que los Estados que participaron en la agresión y quienes allanaron el camino para ella deben asumir la responsabilidad internacional.
También subrayó que, a pesar de la situación bélica en el estrecho, la vía marítima siempre ha permanecido abierta y el tráfico marítimo no se ha visto bloqueado, y agregó que los intentos de la propuesta de los Emiratos de responsabilizar a Irán por el statu quo del estrecho de Ormuz adolecen de graves deficiencias legales y técnicas.
Según la evaluación de Irán, 39 buques mercantes iraníes han sido atacados y hundidos, y 20 marineros han perdido la vida durante los 40 días de guerra.
Irán emitió una enérgica declaración a la OMI, criticando duramente a Estados Unidos e Israel por violar el derecho internacional y a la organización por actuar fuera de su ámbito de competencia.
“Estos actos constituyen graves violaciones del derecho internacional, incluido el derecho internacional humanitario, el derecho del mar y los principios consagrados en los instrumentos de la OMI […]. No se trata de simples cifras; son crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidadˮ, reza un documento presentado por Irán al Comité Jurídico de la OMI, que tiene previsto celebrar una reunión esta semana en Londres.
El documento también condena el uso ilícito de la fuerza contra Irán por parte de EE.UU. e Israel y argumenta que el actual deterioro de la seguridad marítima en la región del Golfo Pérsico es consecuencia directa de los actos de agresión militar contra Irán.
“En respuesta a esta agresión, Irán ha ejercido su derecho inherente a la legítima defensa, de conformidad con el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas. Cualquier análisis jurídico que aísle las consecuencias marítimas de esta causa fundamental es incompleto y jurídicamente erróneoˮ, subraya el documento iraní.
Asimismo, exige el cese inmediato de todos los actos dirigidos contra la infraestructura de seguridad marítima, los buques sanitarios y el transporte marítimo civil de Irán.
Irán recalcó además que cualquier intento de acordar un corredor marítimo seguro sin la aprobación explícita de Teherán conlleva el riesgo de “politizar aún más el trabajo de la OMI y socavar su integridad técnicaˮ.
Kolivand también condenó el reciente bloqueo naval impuesto por EE.UU. a los puertos iraníes del Golfo Pérsico y el mar de Omán, calificándolo como la continuación del comportamiento unilateral de Washington que socava el derecho internacional y pone en peligro la vida de los marineros.
