Reuters señala que un análisis independiente concluye que una munición estadounidense impactó directamente en una boda en el sur de Irán.
Un análisis de expertos en armamento consultados por la agencia británica Reuters tras revisar imágenes y videos verificados del lugar revela que el ataque contra una celebración de boda en la localidad de Kuhestak, provincia de Hormozgán, en el sur de Irán, que dejó cinco muertos y al menos 68 heridos, probablemente fue causado por el impacto directo de una munición estadounidense.
El ataque ocurrió el martes por la noche, durante una ceremonia de boda en una vivienda donde se habían congregado decenas de personas. Las imágenes muestran un agujero en el techo y graves daños en el patio y el interior del inmueble, además de restos de la celebración entre los escombros.
Cuatro expertos analizaron el material visual. Tres de ellos consideraron probable que se tratara de una munición estadounidense, mientras que descartaron que los daños fueran consecuencia de fragmentos procedentes de un ataque contra otro objetivo cercano.
Uno de los especialistas, Trevor Ball, extécnico estadounidense de desactivación de explosivos, señaló que los daños son compatibles con una munición que detonó al entrar en contacto con el techo o inmediatamente sobre él. Otro experto, el general británico retirado Gareth Collett, consideró que la evidencia apunta a una bomba estadounidense de 500 libras lanzada desde el aire.
Reuters señala que algunos fragmentos mostrados posteriormente en medios iraníes fueron identificados por uno de los expertos como posibles componentes de un Joint Standoff Weapon (JSOW), una bomba planeadora utilizada habitualmente por las fuerzas estadounidenses.
El análisis también descartó que el inmueble hubiera sido alcanzado por un misil de defensa aérea iraní que se hubiera desviado de su trayectoria.
Dos funcionarios estadounidenses confirmaron que las fuerzas de EE.UU. realizaron ataques en la zona de Kuhestak el 1 de septiembre contra una torre de telecomunicaciones, situada a unos 135 metros del lugar donde se celebraba la boda. La torre, que según medios iraníes prestaba servicios civiles de telefonía, internet y comunicaciones a los habitantes de la zona, fue destruida durante el ataque.
El miércoles, el Centcom había alegado como de costumbre que sus ataques no estaban dirigidos contra civiles sino apuntaban a instalaciones que, según Washington, estaban bajo control de las fuerzas armadas iraníes. El jueves, el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, comentó que están investigando el ataque, abriendo la posibilidad de que podría haberse cometido por “error”.
El ataque ha vuelto a poner sobre la mesa el elevado coste civil de la guerra de EE.UU. contra Irán. El 28 de febrero, el primer día de la guerra de agresión conjunta entre Estados Unidos e Israel contra Irán, un ataque impactó contra una escuela primaria de niñas en Minab, sur de Irán, dejando 168 estudiantes y profesores muertos. Evidencia de investigaciones subsecuentes señala a un misil Tomahawk estadounidense como el arma usada durante el ataque.
