El Departamento de Guerra de EE.UU. ha introducido un nuevo sistema para “contabilizar” las bajas militares estadounidenses derivadas de las represalias iraníes.
Según informó el martes el medio de investigación estadounidense The Intercept, el sistema separa a las tropas muertas o heridas desde el 7 de julio de las registradas durante los meses anteriores.
Las bajas sufridas desde el 7 de julio figuran ahora en una página web aparte del Departamento de Guerra bajo la denominación genérica de ‘Operaciones en el Extranjero’, en lugar de estar incluidas directamente en el recuento existente del Sistema de Análisis de Bajas de Defensa (DCAS, por sus siglas en inglés) para la agresión estadounidense-israelí no provocada que tuvo como objetivo a la República Islámica desde el 27 de febrero hasta el 7 de abril.
Según el total publicado el lunes en la nueva página, 273 soldados estadounidenses han resultado muertos o heridos desde el 7 de julio.
Si se suman las bajas causadas por la represalia iraní tras la agresión de 40 días, la cifra oficial de víctimas asciende actualmente a 704.
Sin embargo, The Intercept señaló que informes anteriores de este medio habían identificado bajas conocidas que no figuraban en las cifras oficiales del Pentágono, lo que eleva el total a más de 900 efectivos cuando se incluyen esos casos.
Según el propio Departamento, las bajas sufridas desde el 7 de julio representan un aumento del 83 por ciento con respecto a las ocurridas anteriormente.
El informe se publicó después de otro del mismo medio a finales del mes pasado, en el que citaba a un funcionario estadounidense que afirmaba que Irán había demostrado una creciente capacidad para atacar instalaciones militares estadounidenses en Asia Occidental mediante la combinación de drones de ataque con misiles balísticos avanzados.
En aquel momento, el informe señalaba que la República Islámica había llevado a cabo ataques de represalia contra al menos nueve puestos militares estadounidenses en la región desde el 9 de julio. El funcionario, que habló bajo condición de anonimato, afirmó que varias de las instalaciones habían sufrido “daños significativos”.
El Pentágono “explica” un nuevo método contable
El Departamento declaró a The New York Times que, una vez concluida la agresión de 40 días, clasifica las bajas como ‘Operaciones en el Extranjero’ en el área de responsabilidad asignada al Centcom, que supervisa las tropas estadounidenses desplegadas en Asia Occidental.
Un funcionario del gobierno estadounidense declaró a The Intercept que el nuevo sistema fue “diseñado para ocultar el recuento”. “Esto sin duda está diseñado para ocultar el número de heridos”, dijo el funcionario.
Sin embargo, el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, ha calificado de “infundadas y maliciosas” las informaciones sobre un intento de ocultar información sobre las bajas estadounidenses.
Las cifras del DCAS también han variado repetidamente. El 21 de julio, el sistema registró 500 bajas a causa de la respuesta iraní a la agresión de 40 días. Desde entonces, esa cifra ha descendido a 431.
Anteriormente, el 21 de abril, el número de militares heridos en combate también se redujo en 15 sin ninguna explicación pública.
Los registros del Departamento de Guerra de EE.UU., obtenidos a través de la Ley de Libertad de Información y examinados por War Horse, que informa sobre asuntos militares y de veteranos de EE.UU., también registraron más de 400 bajas entre el 28 de febrero y el 8 de abril, incluidas 70 solo el 18 de marzo.