El estrecho de Ormuz, al igual que el Triángulo de las Bermudas, engulló la doctrina de seguridad del régimen de Israel, ha opinado un analista militar israelí.
El periodista, analista y comentarista de asuntos militares del diario israelí Haaretz, Amir Oren, afirmó el martes que “el Triángulo de las Bermudas, ese misterioso imán que atrae hacia sí barcos y aviones, ha trasladado su ubicación en los últimos años y ahora se encuentra en el estrecho de Ormuz”.
Al señalar que este triángulo, materializado en el estrecho de Ormuz, “también ha devorado otro triángulo en su interior”, declaró que los componentes de “disuasión, alerta y determinación”, que durante décadas constituyeron los pilares fundamentales de la doctrina de seguridad del régimen israelí, se han erosionado como consecuencia de las múltiples guerras y de los fracasos políticos y militares del gabinete del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
En este contexto, explicó que esos principios de la doctrina de seguridad israelí se han desvanecido en la Franja de Gaza, el Líbano, Yemen e Irán, hasta el punto de que “ya no se ven disuadidos por lo que podría ocurrirles en caso de un ataque”.
“El Israel de Benjamín Netanyahu se muestra eufórico y despreocupado, mientras que el poder que había preparado para imponerse y doblegar a los demás no ha logrado alcanzar ese objetivo”, destacó.
Al sostener que “las ridículas excusas de Netanyahu que planteó recientemente ya habían sido rechazadas incluso antes de ser pronunciadas”, se preguntó: “Si el Movimiento de Resistencia Islámica del Líbano (Hezbolá) es solo una sombra de lo que fue, ¿por qué no se acaba con él de una vez?”.
“Si el asesinato masivo de los comandantes enemigos es una idea tan exitosa, ¿por qué fracasa una y otra vez? Y si el objetivo de destruir el acuerdo nuclear JCPOA [el Plan de Acción Integral Conjunto] era alejar a Irán de las armas nucleares, entonces ¿cómo es que esta medida condujo a un aumento de la cantidad de uranio en poder de Irán?”, cuestionó.
Estados Unidos e Israel lanzaron el 28 de febrero una agresión no provocada contra la República Islámica de Irán, asesinando al Líder de la Revolución Islámica, Seyed Ali Jamenei, así como a altos funcionarios del país persa.
Sin embargo, las Fuerzas Armadas iraníes respondieron con el lanzamiento de más de un centenar de oleadas de misiles contra objetivos israelíes en la Palestina ocupada y contra bases estadounidenses en la región de Asia Occidental
La República Islámica de Irán ha anunciado en repetidas ocasiones que, en caso de una nueva agresión contra el país persa, el enemigo se enfrentará a una ira acumulada.