Yemen ha advertido que la continuación de la agresión estadounidense-israelí contra Irán incendiará la región y el mundo y ha ratificado su apoyo total a Teherán.
En una carta dirigida este miércoles al ministro de Asuntos Exteriores iraní, Seyed Abás Araqchi, el viceministro de Asuntos Exteriores de Yemen, Abdulwahid Abu Ras, ha condenado enérgicamente la agresión estadounidense-israelí contra el país persa, describiéndola como una flagrante violación de la soberanía, la independencia y la integridad territorial de Irán, así como una transgresión de todas las normas y tratados internacionales.
“La continuación de esta agresión pone en peligro la seguridad y la estabilidad regional y mundial, afecta negativamente a la economía global y a los precios de la energía y, si persiste, arrastrará a la región y al mundo a una guerra cuyas consecuencias harán que todos ardan”, ha advertido.
Abu Ras ha subrayado que la agresión contra Irán va dirigida contra todo el mundo musulmán y ha hecho un llamamiento a todos los países islámicos para que hagan frente a esta agresión y frustren el complot sionista que ataca a todos sin excepción.
Al acoger con satisfacción los esfuerzos diplomáticos de algunas naciones para poner fin a la crisis, ha elogiado “la resiliencia del pueblo iraní y su unidad nacional, que ha sido la roca firme contra la que se han estrellado las conspiraciones y los planes de los enemigos”.
“El sionismo mundial y sus brazos satánicos han fracasado en lograr los objetivos que buscaban alcanzar mediante la agresión contra Irán”, ha enfatizado el viceministro yemení, expresando “el pleno apoyo y la solidaridad de Yemen con la República Islámica de Irán” frente a la agresión estadounidense-israelí.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra a gran escala y no provocada contra Irán, en la que fueron asesinados el Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, altos mandos militares y cientos de civiles.
En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes llevaron a cabo al menos 100 operaciones con misiles y drones contra objetivos en territorios ocupados por Israel, así como contra bases y activos militares estadounidenses en países de la región utilizados durante el conflicto.
Un frágil alto el fuego mediado por Pakistán está en vigor desde el 8 de abril, pero un bloqueo naval estadounidense de los puertos iraníes continúa, y las conversaciones de paz se han estancado.
Yemen ha sido una parte clave del Eje de la Resistencia, lanzando ataques con misiles y drones contra objetivos israelíes y buques de guerra estadounidenses en el mar Rojo en solidaridad con Palestina e Irán.
