Irán afirma que la posición de grupos armados con respecto a Israel es un factor vital para determinar la postura de Teherán ante nuevos gobernantes en Damasco.
“Su distancia del régimen sionista es uno de los factores que nos importan”, ha remarcado la portavoz del Gobierno iraní, Fateme Mohayerani, este martes durante una conferencia de prensa semanal en la capital, Teherán.
La portavoz iraní ha agregado que Teherán está siguiendo de cerca los acontecimientos en Siria y espera con impaciencia ver el “comportamiento y desempeño” de los grupos armados gobernantes antes de decidir un enfoque hacia el país árabe.
Mohayerani ha aseverado que Siria experimentó un cambio del sistema porque su ejército era incapaz o no estaba dispuesto a enfrentar la militancia armada y ha agregado que Irán desea lo mejor para el pueblo sirio, enfatizando que el futuro de Siria debe ser decidido por sus ciudadanos.
“Nuestras relaciones con Siria se basan en el respeto, la unidad, la soberanía nacional y la integridad territorial”, ha manifestado.
La funcionaria iraní ha recalcado la importancia que Irán concede a la protección de los lugares sagrados chiíes y diplomáticos en Siria y también el respeto a la dignidad humana en el país árabe.
Mohayerani también ha señalado los vínculos culturales, históricos y comerciales de larga data entre Irán y Siria, mencionando la presencia histórica de comerciantes iraníes en Damasco. “Teherán y Damasco tienen muchos puntos en común en lo cultural y deseamos éxito al pueblo sirio”, ha agregado.
La portavoz del Gobierno iraní ha afirmado que las decisiones respecto a Siria implican consultas con todos los niveles de gobierno, no exclusivamente por la administración de Masud Pezeshkian. Ha dejado claro que las inversiones de Irán en Siria se han realizado teniendo como prioridad los intereses nacionales.
Al abordar las interacciones de Irán con grupos militantes en Siria, Mohayerani ha explicado que se tomarán todas las medidas necesarias para proteger los intereses nacionales de Irán y ha destacado la necesidad de estabilidad en el país árabe para facilitar estas interacciones.
El Gobierno del presidente sirio, Bashar al-Asad, ha caído la madrugada del domingo después de que grupos armados liderados por Hayat Tahrir al-Sham (HTS) capturaran la capital, Damasco. Estos grupos emprendieron el 27 de noviembre un ataque a gran escala en las zonas del norte del país antes de llegar a Damasco.
