El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos advirtió sobre las repercusiones de cualquier ataque militar israelí al Líbano para la región y pone en peligro a las fuerzas estadounidenses estacionadas en la zona.
El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Charles Q. Brown, advirtió que cualquier ataque militar israelí contra Líbano arriesgaría una respuesta por parte de Irán y una guerra más amplia con peligro para las fuerzas de EE. UU. en la región.
Durante una conferencia de Ministros de Defensa africanos en Botsuana, el alto oficial militar declaró que Washington probablemente no ayudaría a “Israel” a defenderse en una confrontación de mayor escala, como lo hizo en abril pasado al enfrentar el aluvión de misiles y drones iraníes.
Asimismo, confirmó que Teherán apoyará a Hizbullah como lo hace con Hamas en la Franja de Gaza.
Brown también habló sobre las capacidades de los misiles de la Resistencia libanesa y resaltó la dificultad de interceptar los que lanza rutinariamente a través de la frontera contra “Israel”.
Respecto a la postura de Estados Unidos, el jefe del Estado Mayor Conjunto subrayó que su país mantiene conversaciones con los funcionarios israelíes para advertir contra la expansión del conflicto.
Igualmente confirmó que El Pentágono cambió la disposición de sus fuerzas en la región para garantizar una mejor protección, pues la seguridad de las tropas es una prioridad.
Washington intenta promover una “solución diplomática” al continuo enfrentamiento en la frontera de Palestina ocupada con Líbano y manifiesta su rechazo y temor a la expansión de la guerra en la región.
Se prevé que este tema sea discutido en la próxima visita del ministro de Seguridad (de Guerra) de “Israel”, Yoav Galant, a Washington, donde se reunirá con el secretario de Defensa de EE.UU., Lloyd Austin, y otros altos funcionarios estadounidenses.
En este contexto, el enviado estadounidense, Amos Hochstein, se reunió la semana pasada con funcionarios en Líbano e “Israel” para intentar evitar la escalada.
Hochstein declaró a la prensa en Beirut que la situación es sumamente grave, y destacó la urgencia de alcanzar una solución diplomática para evitar una guerra mayor.
