El trabajo asalariado clásico se organizó históricamente alrededor de una relación formal, jurídica y material clara; empleador que contrata, lugar de trabajo definido, herramientas generalmente provistas por la empresa y una serie de derechos (salario, jornada, seguridad social, negociación colectiva) fruto de luchas sociales y su posterior institucionalización estatal. Esta […]