El presidente de Brasil ha acusado a Israel de llevar a cabo un “genocidio” contra mujeres y hombres palestinos en la Franja de Gaza y la Cisjordania ocupada.
“Generaciones de palestinos cargarán con el dolor y el trauma causados por el genocidio perpetrado por el Gobierno de Netanyahu”, ha destacado Luiz Inácio Lula da Silva durante su intervención en el 81.º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU).
Tras defender la necesidad de una solución política al conflicto, ha reafirmado la postura de Brasil a favor de la creación de un Estado palestino.
El mandatario brasileño también ha criticado la actuación de la comunidad internacional ante la guerra, reclamando medidas para poner fin al sufrimiento de la población civil.
La credibilidad de la ONU está en declive
En otra parte de su intervención, ha afirmado que las Naciones Unidas ha fallado en una de sus misiones más elevadas que es “librar a la humanidad del flagelo de la guerra”. “Su credibilidad jamás ha estado tan baja”, ha agregado.
También ha asegurado que la capacidad de ONU para “proteger a los más vulnerables”, es decir, a “aquellos que no tienen ejércitos ni arsenales”, jamás ha sido tan débil. “Somos todos rehenes de la inacción de un Consejo de Seguridad que no cumple con su función”, ha denunciado.
Ha advertido del alto precio que la comunidad internacional pagaría por el derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU (CSNU). “Este defecto inherente a la Carta de Naciones Unidas concedió a las grandes potencias el lujo de mostrarse insensibles y a este pecado original se suma una crisis de liderazgo”, ha aseverado.
Brasil no cabe en el patio trasero de nadie
En cuanto a los cambios en América Latina y el Caribe, Lula da Silva ha precisado que la proximidad geográfica con “la mayor potencia militar del mundo”, es decir EE.UU., es ineludible, “sobre todo en un contexto de recrudecimiento de tentaciones hegemónicas”.
El mandatario brasileño ha puesto de relieve que “Brasil no cabe en el patio trasero de nadie” y que necesita socios con una agenda positiva que fomente el desarrollo. “Las diferencias ideológicas no deben ser obstáculos para una mayor integración entre vecinos”, ha apostillado.
Respecto a sus logros durante su presidencia, ha declarado que durante su mandato ha esforzado intensamente para hacer frente con el hambre en su país.
Al hacer alusión a los conflictos en Ucrania y el estrecho de Ormuz, ha recalcado que la diplomacia es la única vía para sacar de dichas crisis.
